miércoles, 29 de febrero de 2012

Bravo Zambia "chipolopolo-chipolopolo"

Zambia!!! Según todas las guías, la África Real, un país con 750.000 m2, 250.000 m2 más que España y tan solo 13 millones de habitantes. Casi toda la población vive en la zona sur del país donde está la capital Lusaka y el rio Zambezi que hace de frontera con Zimbawe, Botswana y Namibia, todo lo demás son sabanas y parques naturales, además haciendo frontera con Zimbabwe están las Cataratas Victoria una de las maravillas de África.

De camino a Zambia en el ferry liemba cruzando el lago Tanganyika, se estaban jugando las semifinales e la Copa de Africa de futbol y uno de los finalistas era Zambia, nosotros estábamos expectantes, porque justo teníamos que llegar a sus fronteras el día de la final y claro nos hacía mucha ilusión poder vivir la final allí. Casualmente ganó y la final sería el domingo 12 de febrero contra Costa de marfil. “Todo un partidazo” Nosotros llegamos el mismo sábado por la mañana y todas las calles estaban llenas de banderas y la gente estaba todo el rato gritando “chipolopolo-chipolopolo” que es el grito de guerra de los zambianos que significa “balas de bronce” es el nombre del equipo, la fiesta estaba asegurada, ganase o no ganase, yo por supuesto decía, que quería que ganase Zambia sin duda, haber si se me iban a enfadar. Como aún faltaba un día para el partido, aprovechamos y nos fuimos a visitar las cascadas kalambo, que estaban cerquita de mpulungu, solo teníamos que coger un barco de madera y pegarnos una caminata de nada, al menos eso es lo que pensaba yo, pero claro siempre te sorprenden las caminatas aquí, el calor agobiante, la humedad y las cuestas empinadas me hicieron sufrir de lo lindo, aunque al llegar allí la verdad es que valía la pena, las vistas son preciosas y las cascadas non tienen desperdicio, son espectaculares.


En el camino de vuelta se me rompió la chancla y tuve que bajar todo el camino descalzo, toda una experiencia africana, después de 6 meses aún cometo errores como el hacerle caso a mi guía o a los locales, normalmente siempre tienes hacer caso omiso a sus recomendaciones o pedir 3 o 4 opiniones más. Pero bueno que le voy a hacer consegui bajar descalzo y sin problemas solo con un poco de dolor de pies, pero bueno nada que no se pase con un día de descanso.

A la mañana siguiente, el dia de la final, subimos al autobús de camino a la estación de tren más cercana por la que pasa el Tanzar el tren que atraviesa casi toda Tanzania y la mitad de zambia y por suerte el tren llegaba con 24 horas de retraso y pudimos subirnos a él a las 6 de la tarde, lo que significaba que no podía ver el partido en directo. La gran final que estaba esperando con tanta ilusión, pero claro, yo no me quedé quieto, me puse a buscar por todo el tren radios, o zambianos que supiesen los resultados, o simplemente para disfrutar de la alegría de una final con los lugareños y claro enseguida encontré gente con la que disfrutar aunque no viendo la final. El partido transcurrió bastante aburrido, sin goles y con especulaciones por parte de la gente que pasaba a nuestro lado, unos decían que Drogba se había lesionado, otros decían que no había prorroga y que se iba directamente a los penaltis, otros decían que Zambia estaba aplastando a costa de marfil y otros al revés, un autentico caos, claro ¡Esto es áfrica! Nunca te fíes de la primera opinión, nunca (repito). Se estaba jugando la prorroga y el tren era un mar de dudas, nadie sabia nada de nada y de repente llegamos a una estación y todo el mundo empiezó a bajar del tren como si el tren fuese a explotar, pero no, la gente bajaba simplemente porque en la estación había una televisión donde retransmitían el partido, así que estuvimos viendo la segunda parte de la prorroga, donde tampoco hubieron ocasiones claras de gol. Y llegaron los penaltis, la suerte estaba echada, todos los zambianos decían que iban a ganar ya que su portero es mas bueno y es verdad, tiene razón. Entonces de repente el tren empezó a marchar, no se pudo esperar 10 minutos el muy cabrón, no. Así que a regañadientes fuimos corriendo hacia el tren ya que se iba. La suerte me llegó cuando al subir al tren en tercera clase habían dos radios de estas que no vemos en España desde los tiempos de franco, pero funcionaban a la perfección, así que seguimos los penaltis desde el primero hasta el último. Cada vez que zambia marcaba, en la cabina había una fiesta de abrazos y felicitaciones, cada vez que costa de marfil marcaba, pasaba todo lo contrario, abucheos y lamentaciones, así hasta el 7 a 7 donde costa de marfil falló el penalti y donde Zambia marco como los otros 8 tantos y en el tren empezó la fiesta de verdad, nunca pensé que la gente estaría tan contenta, alegre, dándose abrazos con todo el mundo y felicitándose por la victoria, los chipolopolo ganaron la final por primera vez en su historia.

 “No sé si sabíais que en 1994 el equipo nacional de Zambia tuvo un accidente de avión volviendo de jugar un partido, donde murieron todos los miembros del equipo”

Nunca me imaginé que podría escuchar la final a oscuras en una radio neolítica y en un tren de camino a Kigali, la verdad es que fue una experiencia única e irrepetible.


Al día siguiente llegamos a Kigali y estuve por ir a la celebración de los chipolopolo boys , pero después de ver la locura en las calles, coches con banderas en todas partes, más de 500.000 almas en el estadio de futbol esperando al equipo y estampidas por todos los lados, decidí quedarme en el backpackers y disfrutar viéndolo por la televisión y tomándome una cervecita fresquita.

1 comentario:

  1. Bravo por tu crónica José, ese ambiente casi se palpa...

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